Crónicas de Morkvald: Mil mundos, mil historias
- Sonia Martínez Martín
- 2 jul 2021
- 15 min de lectura
Actualizado: 22 nov 2021
Cuando los humanos descubrieron a las criaturas, quisieron exterminarnos. Y no hubiera funcionado, si no hubieran recibido ayuda celestial. Se volvieron cazadores sedientos de sangre, aprendieron a matar a cualquier ser mágico, sin hacer distinciones entre niños, adultos, buenos, malos, sedientos de sangre o salvadores. Incluso otros humanos sufrieron su ira, por sospechas o porque les venía bien. Por ello, a los que más tarde nos llamarían los Fundadores, recurrimos a la ayuda de Ketiel, el último caenuna original, para salvar a los nuestros. Así, cuando corría aproximadamente el 1500 d.C., las criaturas descubrimos Morkvald y tuvimos que luchar contra dragones para conquistar nuestro nuevo mundo.
Fragmento extraído de las memorias de Anuja.
Me presento:
Mi nombre es Sarah y, como tú, soy una simple humana que metió las narices dónde no debía. De profesión periodista (vale, nunca pude acabar la carrera) y habiendo perdido a mi madre y a mi único hermano cuando era niña (por un asunto relacionado con un licántropo), empecé a indagar en lo que habita más allá de las sombras y, cuando mi padre fue asesinado por un vampiro, entré de lleno en La Bala de Plata, un bar de chupasangres.
Sé que todo esto te sonará a locura, pero a continuación voy a explicarte todo lo que tienes que saber por si acabas, como yo, metido de cabeza en el mundo de los seres que viven en la oscuridad. Tratarán de confundirte y hacerte creer que es mentira, que no existen. Morkvald cubre bien sus espaldas, pero todo lo que voy a relatarte es cierto.
Desde que descubrí que Morkvald existe, y con ellos los vampiros, licántropos, elementales, minotauros, sílfides (estas molan), caenunas y muchos más seres de pesadilla, he estado recopilando todo lo que he podido de ellos, así que te daré toda la información y completamente gratis. Aunque quizá, después de leer esto, no puedas volver a dormir sabiendo que tu habitación puede estar siendo el lugar de caza de alguna shtriga.
¿Te atreves a mirar a las sombras?
Los caenunas
Esto es complicado de explicar, porque depende de a quién preguntes… Y como sucedió antes que las criaturas y la humanidad… Bueno, no he conocido a demasiados caenunas, pero la mayoría parecen de los que se flipan mucho con su propia historia.
Los humanos de la actualidad los llamamos ángeles. Nuestros antepasados los llamaban dioses. En esencia solo hay cinco que debes conocer, los cinco primeros caenunas.
Tienen un padre, llámalo Dios, Zeus o Creador (en lo que a mí respecta, puede hasta ser una mujer). En realidad, da igual, porque de este Ente Superior solo he sacado en claro que creó a los caenunas y luego, cuando se le revelaron, huyó con el rabo entre las piernas. Algunos dirán que es por el libre albedrío. A mí me parece una cobardía suprema.
Sea como fuere, te resumiré lo de los cinco primeros caenunas y la humanidad enseguida.

Antes de eso, sobre los caenunas comunes (es decir, los que no son los cinco primeros) tienes que saber que, por regla general, viven en el Caebiru (llamado por nosotros Cielo u Olimpo). Son seres energéticos, creados con almas de humanos, que carecen de cuerpo propio. Al Caebiru no pueden entrar cuerpos humanos (ni de criaturas). Y ellos no pueden sobrevivir fuera del Caebiru sin anclarse a un cuerpo humano, así que, si bajan de visita, necesitan uno. No pueden poseernos sin que el humano esté de acuerdo, lo que es muy conveniente, creedme, porque a algunos les va mucho la fiesta.
Así que cuando un humano muere, su alma inmortal va al Caebiru, da igual que seas bueno o malo, el único requisito es que tu alma no tenga ni una pizca de poder mágico. Y, una vez en el Caebiru, reciclan tu alma, mezclándola en un cáliz llamado el Santo Grial con más almas humanas para crear un caenuna. Aterrador, lo sé, porque ¿cuál es la esperanza de un futuro entonces? ¿Acaso es a todo lo que podemos aspirar los humanos?
Para las criaturas es aún peor. Su alma sí tiene poder, da igual que sean vampiros, elementales, licántropos o cualquier otro ser no humano. Sus almas pesan demasiado para subir al Caebiru, así que caen al Infierno. No importa que hayas usado tu vida de criatura mágica para salvar cachorritos y bebés, por ejemplo, que lo que te espera al otro lado es una eternidad de sol abrasador. Al menos hasta que te conviertes en un cascarón, un ser oscuro vacío de sentimientos y pensamientos (similar a un zombi), que solo vive para transformar a otros en lo que ellos son: monstruos huecos. Lo hacen a través de mordiscos, aunque allí abajo también puedes perder la cabeza sin más y transformarte.
¿Qué prefieres? ¿Reciclaje o tortura eterna?
Los cinco primeros caenunas
No es que tengas que preocuparte por ellos, porque se supone que están muertos… Se supone. Por si acaso, memoriza sus nombres:
Ketiel, Skylish, Lihám y Darah. Y me dirás: «esos son cuatro». Llevas razón. Adivina quién es el último. ¡Premio! Satanás, Lucifer, el Príncipe de las Tinieblas, el Demonio con mayúsculas, un puto cabrón aterrador. En Morkvald le llaman el Primero. El primer caenuna que se relevó contra su padre. No fue el último.
Es una historia que me llevaría mucho contar, así que te la voy a resumir: Dios creó a sus perfectos caenunas, que resultaron no ser tan perfectos, y luego, algo en la Tierra llamó su atención. Sí, éramos nosotros. La humanidad salió coleteando de un charco y a Dios le gustó nuestra capacidad de evolución, de adaptación… A saber, como digo, ese tío (o tía) no se ha quedado entre nosotros para explicar sus motivaciones.
El caso es que centró su atención en la humanidad, y sus perfectos hijos, empezaron a sentir cosas no tan perfectas: envidia, ira, rabia… Dios quiso demostrar a Satanás, el más conflictivo de sus vástagos, que los humanos podían ser buenos y puros, así que los dotó de alma, y empezó a crear caenunas con esas almas en el Santo Grial.
Pero eso no calmó a Satanás, ni de broma. Solo le cabreó más, porque ahora había dos razas impuras: humanos y caenunas.
Las historias aquí varían un poco, pero se dice que Satanás bajó a la Tierra, robando poderes de su padre, para acabar con la humanidad. Pero no le valía con matarnos a todos, no, él quiso demostrar que éramos impuros. Así que los corrompió con su magia oscura, dando lugar a criaturas como vampiros, licántropos, minotauros, centauros y demás mutaciones grotescas.
Dicen que Dios mandó a sus otros cuatro hijos a acabar con Satanás. Y aquí las historias se pierden totalmente. Dios desapareció y Skylish y Lihám murieron encerrando a Satanás en el Infierno. Ketiel lo selló desde fuera y se quedó en la Tierra, o eso se supone, y debe ser verdad, porque su simiente (le gustaban las humanas mucho más que a su hermano), dio lugar a un nuevo tipo de criatura: los quirónidos, nacidos de un caenuna y una humana. Esta raza, cuando siguió mezclándose con humanos y perdiendo poder, dio lugar a los elementales, mucho menos poderosos que los quirónidos, pero aún conservando poderes de caenuna sobre los elementos y otras habilidades que te contaré después.
Y con Dios desaparecido, los primeros caenunas muertos o atrapados y Darah renegando del Caebiru por el ataque contra Satanás (o eso dicen, nadie sabe qué fue de ella), no quedó nadie para gobernar el Caebiru. Así que se convirtió en lo que es en la actualidad: un despropósito, una corruptela y algo que no debía ser, sin esa pureza que Dios quería lograr.
Las criaturas oscuras y los mundos paralelos
Aquí hay que hacer una distinción, entre tres tipos de criaturas: las creadas por Satanás (vampiros, licántropos y demás, aunque estas dos son las más importantes), los elementales (nacidos de Ketiel y otros caenunas con gusto por la Tierra) y las venidas de fuera de estos dos mundos.
Sé que esta certeza choca con lo que llevo expresando desde hace siglos, pero según mis últimos descubrimientos, el tejido tramado entre nuestros diferentes planos o universos, no son infinitos. Ni siquiera deberíamos considerarlos como «universos paralelos», como venimos haciéndolo hasta ahora, porque, aunque en origen nuestros mundos naciesen a la vez y fueran idénticos, han evolucionado de formas tan diferentes que la posibilidad de que sean paralelos ya es casi irrisoria.
Fragmento extraído de La conquista de los mundos de Anuja.
Pues eso, ni son infinitos ni paralelos, pero hay muchos mundos y en ellos hay vida y, a veces, esa vida se cuela en la Tierra. Así llegaron los gigantes o las arpías. Hay lugares donde la membrana entre mundos es más fina y a veces entran cosas. O se cuelan por accidente cuando alguien pasa de un mundo a otro. A veces alguien quiere crear caos y los usan. Así que, si alguna vez tu vecino te dice que ha visto un pegaso o un unicornio, quizá fuma hierba, pero tal vez, solo tal vez, no sea mentira.
Ahora deja que te hable de las criaturas oscuras:
Vampiros
Abundan y son los más importantes y poderosos, quizá porque fueron las primeras criaturas que Satanás consiguió crear. Y algunos de estos primeros vampiros… ¡siguen vivos! Los llaman vampiros milenarios o vampiros de ojos amarillos. Puedes imaginarte los motivos (aunque no se sabe bien el motivo del color de sus ojos, ningún otro vampiro los tiene igual). Tienen miles de años, pero ahí siguen, al pie del cañón. Algunos de los más famosos son: Anuja, Zacarías, Werner, Dominic, Apolo…
Estos vampiros son diferentes a todo lo que conozcas, letales, terribles, poderosos y controlan Morkvald desde su inicio. Son parte de los Fundadores. Por lo general, trata de llevarte bien con ellos. Si me preguntas si son malos o buenos… Es complejo, han vivido demasiado, tienen sus propios dogmas de moral. Pero mi intención no era hablarte de ellos, si no de los vampiros en general.
Los humanos pueden convertirse en vampiros a través de un proceso (y ojalá hubiera descubierto esto antes), primero tienes que beber la sangre del vampiro y luego… morir. Sencillo, ¿no? Hay un tiempo para ello, unas veinticuatro horas, aunque depende de la cantidad de sangre que bebas. Corres el riesgo de que tu cuerpo la haya eliminado si no te das prisa. Y aquí empieza lo divertido:
Un humano recién convertido suele ser llamado de forma despectiva selenio o selenia. Sobre todo, cuando su creador se da a la fuga, algo prohibido en Morkvald y muy muy mal visto en el resto de mundos. ¿Por qué? Simple, los vampiros recién convertidos pierden su alma y solo su creador puede devolvérsela, por lo que, si los abandonan, les quitan esta posibilidad. Esto conlleva cosas:
Pierden sus recuerdos
Si salen al sol se achicharran
No se reflejan en los espejos normales (hay algunos especiales en los que sí)
Por lo general, no pueden controlar su sed de sangre.

Supongo que hay más, pero no estoy segura. Lo que sí sé, es que el alma del vampiro recién convertido se queda ligado a su creador y hay dos formas de recuperarla: bebiendo sangre de dicho creador durante un tiempo indefinido (he oído que el proceso puede llevar desde un par de semanas hasta varios años) o matando al creador, momento en el que tampoco tengo claro si todas las almas vuelven con sus dueños (si el vampiro creador tuviera más en su posesión) o solo lo hace la del que comete en asesinato.
Si un selenio recupera su alma, recupera sus recuerdos (el proceso no tiene por qué ser inmediato tampoco), pueden salir al sol (aunque no suele gustarles) y vuelve a reflejarse en espejos y todo lo demás con normalidad. O toda la normalidad que puedes tener si ahora bebes sangre para sobrevivir.
Más cosas de los vampiros:
El ajo no les afecta, al menos que yo sepa.
Técnicamente están vivos y envejecen, pero muy muy lento (prueba de ello es que los milenarios siguen pareciendo jóvenes, al menos los que eran jóvenes cuando los transformaron).
Sufren mutaciones y variaciones con el paso del tiempo, para adaptarse al aspecto de la humanidad y no destacar. Es decir, si los humanos evolucionásemos para tener tres brazos, a ellos les crecería un tercer brazo. Parte de su adaptación es exudar unas hormonas que excitan a los humanos y, por lo general, ser jodidamente sexis.
Pueden comer y beber, pero no digieren la comida suficientemente rápido y se les pudre en el estómago. La bebida la absorben. De hecho, algunos vampiros usan bebidas alcohólicas para bajar el colocón que les produce beber sangre humana.
Los símbolos religiosos tampoco les afectan, olvídate de las cruces. Hay símbolos caenunas que sí pueden herirlos y hasta retenerlos, si se usan bien. Pero son demasiado complejos y hay que cargarlos de magia.
Lo mejor para matarlos es cortarles la cabeza. Una estaca que destruya su corazón también sirve, pero es más complicado usarla y acertar. Además, no sirve con los milenarios. Créeme, disparé una bala de madera a uno el día que le conocí y solo conseguí enfurecerle. Si tienes que enfrentarte a un vampiro milenario, mejor ve a por su cabeza.
Su color de ojos indica su grado de poder:

Y creo que con esto ya sabes todo lo que yo sé de vampiros. El resto de criaturas son más simples, o eso creo.
Licántropos
Mezcla de humano y lobo. Dicen que hay cambiaformas de otros animales, pero no he conocido a ninguno. La parte animal convive con la humana, un licántropo puede transformarse en cualquier momento, de día o de noche. Pero en luna llena suelen perder el control y el contacto con su humanidad. Por lo general, aunque tengan mucho autocontrol, se transforman sí o sí y no hacerlo les resulta doloroso.
La licantropía es hereditaria, aunque no siempre, puedes nacer de lobos y no tener el gen. También puede contagiarse por un mordisco, es muy difícil que pase, pero no imposible.

Para matarlos la plata va bien, les hace mucho daño, pero ten cuidado, porque se transforman muy rápido. Puedes cortarles la cabeza, en general, eso mata a todo.
El envejecimiento de los licántropos es normal hasta que llegan a la edad adulta y entonces se ralentiza. No dejan de envejecer del todo, pero lo hacen mucho más despacio que los humanos. He oído de licántropos que han vivido más de quinientos años, pero como son tan belicosos y tienen sistemas de liderazgo basados en pelear entre ellos, no suelen pasar de los doscientos años.
Otras criaturas oscuras
Podría pasarme horas hablando de los experimentos de Satanás, pero en realidad te vale con conocer a esos dos. De hecho, por tu bien, mejor que no los conozcas. En Morkvald conviven muchas más especies, pero por la Tierra es muy raro encontrarlos, aunque tampoco imposible. Viven ocultos, pero algunos escapan del control de los jefes.
Llevarse a cualquier criatura que pudiera alertar a los humanos de la presencia de seres sobrenaturales fue la única forma de parar a la Inquisición. Así que cada vez que surge algo, Morkvald lo barre debajo de una alfombra llamada Yghenfil, pero de esto te hablo después.
Los elementales
Como he dicho, y no hay mucho más que hablar de ellos, descienden de caenunas. Lo más habitual es que dominen uno o dos de los cuatro elementos: aire, tierra, agua o fuego. Los hay más excepcionales que pueden usar tres o incluso cuatro, pero esto es muy raro y es algo más ligado a quirónidos o elementales muy cercanos a esta línea original.
Algunos también pueden dominar la magia mental, que consiste en meterse en la mente de la gente y jodérsela. Pueden hacerte creer lo que quieran, alterar tus recuerdos y toquetear a su antojo. Por suerte es un don destinado a muy pocos.
Por último está la magia de teletransporte. No sé si tiene un nombre guay, nunca me lo han dicho. Básicamente sirve para aparecer entre mundos, pasan de uno a otro sin problema. No pueden aparecerse dentro del mismo, pero salen un momento y vuelven, así se mueven de un punto a otro cualquiera de la Tierra o de Morkvald en unos segundos. También es un don destinado a unos pocos, más común que la magia mental, pero no todos pueden hacerlo. Además, está muy controlado por Morkvald, rastrean la magia, para asegurarse de que nadie usa sus poderes para, por ejemplo, robar un banco (fue lo primero que pregunté) o alertar a los humanos de otra forma de su existencia.
Estos no pueden morderte. Bueno, sí pueden, pero no van a pasarte su don. Sin embargo, sé que hay un ritual, por el que pasan algunos vampiros o lobos, para obtener poderes. No todos sobreviven, algunos mueren, pero merece la pena. Yo también lo haría si me lo permitiesen.

Además, los elementales pueden ser más longevos que los humanos, siempre y cuando usen la energía mágica que obtienen de los elementos. La longitud de su vida dependerá de lo poderosos que sean, pues más poder podrán obtener.
Los elementales tienen energía de base en su interior, una cantidad variable, y pueden sacar energía de cualquier cosa viva e incluso de alguna que no lo está, como la lava.
Fantasmas y parcas
Quería hacer una breve mención a esto. He hablado de lo que pasa cuando un humano o criatura muere. Para que suba al Caebiru o baje al Infierno tiene que intervenir una parca, para cortar la conexión del alma o fantasma de la persona a la Tierra. Cuando esto sucede, su espíritu avanza. Pero en ocasiones los fantasmas no quieren ir al más allá. Si se empecinan en quedarse en la Tierra pueden pasar dos cosas: si obtienen alimento (absorbiendo energía de un elemental, por ejemplo), pueden aguantar siglos, si no lo obtienen, se desharán hasta desaparecer.
Las parcas son fantasmas designados por los caenunas para ese cometido. Sin más. Pueden hacerse sólidos y vivir una vida «humana» normal, salvo que, en lugar de comer carbohidratos, se alimentan de la energía de las almas. Tétrico, lo sé.
Morkvald
Puedo hablar mucho más de criaturas, pero creo que no merece la pena. Estoy segura de que te haces una idea de toda la mierda que se oculta en la oscuridad, ahora deja que te hable de Morkvald y Yghenfil.
Lo más importante es saber que las criaturas oscuras no adquirieron poderes elementales hasta la Edad Media, cuando huyendo de la Inquisición se toparon con alguien que quiso ayudarlos. No tengo los detalles, pero hasta entonces, si algún vampiros o licántropo tenía poderes elementales, era porque había nacido así. Sin embargo, en este momento, con la necesidad de huir de la Inquisición y su matanza descontrolada, alguien reunió un grupo de criaturas excepcionales (a lo Nick Fury con los Vengadores) y los dotó de poderes elementales.
No tuvieron mucho tiempo para buscar un mundo apropiado con unos poderes que empezaban a entender con dificultad y a marchas forzadas, así que cuando llegaron a Morkvald, quizá pensaron que no habría más o tal vez que era suficiente (no tengo los detalles) y se metieron de lleno en una guerra entre dragones.
Este mundo tenía dos continentes: Morkvald y Yghenfil. Cada continente estaba gobernando por una raza de dragones, que querían extinguir a los contrarios. Estos dragones eran seres inteligentes, y los Fundadores se aliaron con los dragones de Morkvald para acabar con los de Yghenfil. Tampoco tengo más detalles. Pero los dragones fueron extinguidos en su propia guerra.
Ahora Yghenfil es un basurero, básicamente la alfombra de Morkvald. Todo ser que cause problemas en la Tierra y que no tenga la capacidad de desaparecer, acaba allí abandonado. Es un lugar bastante aterrador, en el que se dice que nadie puede sobrevivir en soledad más de una noche.
Morkvald, por el contrario, es un continente próspero. Aunque las ciudades están bastante separadas y aisladas, comercian entre sí y tienen un sistema de defensa y político centralizado. Aquí tienes un mapa, para que te hagas una idea:

Te explicaré los lugares de interés de forma rápida.
Nuskadia
Es una isla y tiene dos cosas importantes:
La Fortaleza de los Fundadores es, en esencia, un colegio. Los selenios, elementales o lobos que no tienen hogar acaban aquí para aprender a usar sus habilidades. Hay una gran mezcla de criaturas, la más grande de todo Morkvald. Este edificio fue creado por los Fundadores al llegar a Morkvald y funciona desde entonces.
La base militar es el ejercito principal de Morkvald. En la actualidad, lo dirige un licántropo llamado Clash Maverick y puedes encontrar todo tipo de criaturas en él. Se supone que son imparciales y que responden ante el gobierno central, aunque tienen bastante independencia de actuación.
Nuskadia es una isla situada cerca de uno de los polos (no tengo muy claro cuál), por lo que siempre parece de noche, aunque no lo sea (necesario para los vampiros sin alma a los que el sol puede matar). Tiene un clima frío, muy frío, y siempre está nevada.
Eldmâne, Eismond y Krevacain
Las tres ciudades principales dan cabida a la mayoría de criaturas que viven en Morkvald. Hay ciudades menores, como la de los minotauros o Mudlair, la isla de las arpías, pero son lugares pequeños y no he obtenido mucha información de ellos por el carácter cerrado de estas criaturas.
Eldmâne: La ciudad de los elementales. Una ciudad de edificios bajos, rodeada de una muralla enorme y un foso, que, casi siempre, está vacío. Construida en la montaña de un volcán de la que los elementales sacan energía que, entre otras cosas, convierten en electricidad. Así mantienen a raya al volcán, para evitar que erupcione. Además, su muralla acaba en la costa, desde la que se ve Yghenfil.
Eismond: La ciudad de los vampiros. El interior de esta ciudad es bastante misterioso y no cualquiera puede verlo. Excavada en dos montañas unidas, una más alta que otra. Se dice que en una, llamada el Hogar, están las viviendas de los vampiros y en la otra, conocida como el Colmillo, los despachos y lugares de trabajo. Sé de buena tinta, aunque esto no lo sabe mucha gente, que tienen todo un entramado de minas y fábricas. Los vampiros son grandes productores. También tienen, en el exterior, sus propias granjas e invernaderos.
Krevacain: La ciudad de los licántropos. La manada principal está ubicada en algún punto del bosque. No puedes ir sin permiso y de intentarlo, seguramente te ataquen. Los lobos son extremadamente territoriales. Además, la presencia de diferentes alfas tras la conquista de Morkvald (o de betas que quisieron ser alfas) los hizo separarse y, aunque están dirigidos por un gobierno central situado en la ciudad principal, tienen manadas disgregadas por todo el bosque, las montañas colindantes y ríos, con las que tienen acuerdos y comercio. Al final, todos deben responder ante su alfa, pero este deja a las manadas bastante en paz. Poco hay que decir de su ciudad. Tienen casas que usan con normalidad, aunque se dice que cerca de la luna llena, puedes encontrar licántropos desnudos por todas partes, en su forma humana o transformados.
La O.C.U.M.
La Organización de Criaturas Unidas de Morkvald es, básicamente, el gobierno central. Tienen su propia sede protegida bajo tierra. No mucha gente sabe dónde está, pues es necesario que un miembro de seguridad te lleve. Desde aquí dirigen Morkvald y se encargan de dar órdenes. Cada ciudad tiene su propio gobierno (elegido por ellos mismos con diferentes métodos), pero todos rinden cuentas a estos, que son un rollazo.
Y esto es gran parte de lo que sé
Me gustaría poder transmitir todos mis conocimientos, pero en esencia esto es lo que necesitas saber para sobrevivir si te topas con una criatura oscura o acabas en Morkvald por accidente. En realidad, lo mejor para sobrevivir en esos casos, es correr muy rápido y muy lejos, pero ellos corren más, así que olvida esto.
¡Suerte!
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